Shar Pei


Shar Pei
El Shar Pei es una raza china de perros de la que existen noticias desde hace más de 2000 años, aproximadamente en el año 206 a.c., también fue el animal símbolo de la dinastía Han.

Utilizado como perro guardián de tumbas en sus orígenes, posteriormente ha sido empleado como perro de defensa, en peleas de perros, y finalmente como mascota.

En la década de los años 60, el Shar Pei estuvo a punto de desaparecer a causa de la persecución del régimen comunista de la República Popular China contra los animales de compañía, a los que consideraba símbolos de la burguesía y un derroche innecesario de comida.

El Shar Pei tiene como nombre oficial Chinese Sharpei ("Shar Pei chino")

Perro de caza y guarda de la familia de los Molosos. Catalogado como grupo II según la FCI.

El nombre viene de dos ideogramas chinos: shu, que significa "arena", y pei, que significa "piel". Es decir "piel de arena". No se sabe si este nombre se le dio por la textura de su pelaje, por su tonalidad, o haciendo referencia a las dunas del desierto.

Su origen es difícil de fijar ya que no existen documentos que nos indiquen con certeza la fecha de aparición de esta raza. Gran parte del material que podría habernos ayudado a contestar nuestras preguntas fue destruido por el Emperador Chin Shih alrededor del año 255 antes de Cristo.

El shar pei vive desde hace siglos en la costa meridional de China. Allí por muchos años fue utilizado por los campesinos chinos como perro pastor para custodiar el rebaño, para la caza del jabalí, y como perro guardián.

Se piensa que la extrema pobreza de la gente en China, a raíz de la guerra, y la dificultad de conseguir reservas de víveres, debilitó las razas y causó su deterioro a través de todo el territorio.

Al tomar el poder los comunistas en los años 40, los perros domésticos fueron considerados un lujo, lo que en principio significó la aplicación de fuertes multas a todos los poseedores de perros de cualquier raza.

Posteriormente, en 1947, se decretó que los perros debían servir como alimento, para combatir el hambre de la población. Hacia 1950 sólo unos pocos ejemplares de Shar-Pei sobrevivían en Hong Kong y Macao.

En los años 60 un pequeño grupo de personas en Hong Kong da los primeros pasos a fin de preservar la raza ya casi en total extinción. Como primera medida iniciaron una recolección de Shar-Pei, llevándolos a Hong Kong de tal forma que un programa para restablecer la raza pudiera ser desarrollado.

Estos aficionados, temiendo que algún día Hong Kong pasara a formar parte de China, y que por tanto todos los perros tuvieran el mismo final que sus progenitores, decidieron salvar la raza exportándola fuera del país.

Se puede decir que el Shar Pei o uno de sus antecesores, como pudo ser el Dah-Let Fighting Dog, fue usado como perro de pelea, con poderosos colmillos suficientes para rasgar la piel de su oponente y con un pelo duro y grasiento para que fuera difícil de rasgar por su oponente; la cantidad y flexibilidad de la piel también sería difícil de sostener por la boca del rival; la cantidad de arrugas era importante, ya que demasiadas arrugas y la piel se desgarraría con facilidad, así como pocas arrugas no darían al animal la suficiente protección.

También era importante el tamaño de las orejas, debía ser lo suficientemente grande para tapar el pabellón auricular, ya que unas orejas grandes beneficiarían a su rival.

Hay dos líneas La china que son perros más esbeltos, más rápidos, más altos, con arrugas menos gruesas, pero con la piel más suelta y el hocico más alargado. La otra llamada americana, son más pequeños, más gruesos, con arrugas más marcadas, de aspecto más pesado.

Cráneo ha de ser redondo y grande en su base, pero plano y ancho en la frente. El stop debe ser moderado, dando paso a una nariz grande y ancha, preferiblemente de color negro.

Hocico debe ser ancho en su base y estrecharse ligeramente en la nariz. Los labios y la parte superior del hocico son carnosos y dan a veces origen a un pequeño bulto en la nariz. La dentadura completa no se permite la ausencia de ninguna pieza y ha de ser una mordida en tijera perfecta.

Ojos oscuros, siendo indeseables los de colores claros, la función de los párpados no debe ser interrumpida por las arrugas.

Orejas pequeñas, con forma de triangulo, ligeramente redondeadas en las puntas, deben ir dirigidas hacia delante y pegadas a la cabeza.

Cachorro ha de tener su cuerpo lleno de pliegues. El adulto tiene arrugas en la cabeza y en la cruz y una hermosa papada. Su cuerpo debe ser cuadrado, con un pecho ancho y profundo, una espalda fuerte y recta, con una cola que será llevada en alto y curvada en una o dos vueltas, dejando al descubierto el ano, que estará dirigido hacia arriba.

Pelo es muy corto, nunca más de 2 centímetros, nunca se le debe cortar; se permiten todos los colores con la condición que sea de un único color. El Shar Pei mide entre 48 y 58 cm, con un peso de 18 a 29 kilos.

El Shar Pei se destaca por su temperamento sereno y equilibrado. Es un animal independiente y de un solo amo. Dependiendo del animal y su crianza, en ocasiones puede parecer autista. Su carácter se asemeja al de un gato, incluso en su manera de juguetear con los objetos mediante "zarpazos".

Revoltoso de cachorro, el shar pei puede ocasionar serios daños a determinados ambientes de la casa durante sus primeros años de vida, en especial a aquellos en los que abunde madera.
Por eso es importantísimo que se canalice la tendencia a morder hacia mordedores o juguetes adecuados, así evitaremos que estropee el mobiliario.

Pero no se asuste potencial comprador, ya que entrado en la madurez su carácter cambia para bien y se vuelve menos "travieso" y más tranquilo y sedentario. Debido a esta tendencia al sedentarismo es importante para el dueño del shar pei que le propine un paseo al menos 3 veces al día y una adecuada alimentación. De no existir dicha actividad físico es probable que aumente de peso.

La actividad física también le proporciona un equilibrio psicológico al perro, aportando disciplina y gasto energético.

Muestra una ligera indiferencia ante los extraños, y desarrolla el papel de perro guardián a la perfección, aunque es muy fiel y cariñoso con la familia.

Su carácter algo obstinado, obliga a emplear métodos de adiestramiento en el que se debe erradicar el castigo físico, porque además de no obedecer se fomenta así su agresividad.

Al cachorro de Shar pei se lo debe tratar con mucho cariño y tener cuidado en éstos métodos de entrenamiento ya que la violencia lo vuelve un perro inseguro y agresivo. Será fácil adiestrarlo con recompensas en forma de "golosina", galletas o alimentos que no toma a menudo.

En su relación con los demás animales manifiesta su actitud jerárquica, por lo que es sumamente importante la socialización desde cachorro, debe convivir con otros perros desde muy temprana edad, conocer a otros que no pertenezcan a la "manada-familia" y establecer lazos a la vez que normas para la convivencia.

Las arrugas son más abundantes cuando el shar pei es un cachorro, en la mayoría de los casos, a medida que el perro va creciendo se van perdiendo la mayor parte de las arrugas, y se conservan sólo las que están en la zona de la cabeza y el cuello.

Concretamente les crecen las arrugas desde los 0 hasta los 5 meses y a los 8 meses tienen la forma que tendrán de adulto.

Las arrugas pueden causar problemas de dermatitis en algunos shar peis, para evitar estos problemas es necesaria una buena higiene.

Otra enfermedad propia de esta raza es el entropión, se produce cuando el borde del párpado se pliega o invierte en dirección hacia la superficie del ojo.

El contacto y más aún el roce de las pestañas causan irritación característica del ojo y con el tiempo, ulceración y cicatrización de la córnea.


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